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Seguridad en centros de Depilación Láser
Para una depilación láser segura
Las clínicas de belleza en donde se brinda el servicio de depilación láser necesitan cumplir con algunas especificaciones de seguridad que les permita garantizar la integridad física de sus pacientes. La mayoría de los riesgos que se corren en estos centros de embellecimiento, se encuentran citadas por la norma internacional UNE-EN 60825-1.
De tal suerte que el estudio atento de esta reglamentación es indispensable para los clientes de este tipo de tratamiento dermocosmético, pero sobre todo para los técnicos o médicos encargados de practicarlo. Conozcamos algunos de estos requerimientos.
Quien encabeza el servicio
El centro médico que hayamos elegido debe de contar con una persona responsable del seguro manejo del láser. Este especialista debe conocer los riesgos vinculados a la depilación láser, además de saber la manera de reducirlos al mínimo posible.
El especialista también debe ser capaz de tomar decisiones relevantes relacionadas con la seguridad de la instalación en general. Es imprescindible, por lo tanto, que cuente con conocimientos profundos acerca de las normativas en boga, como la mencionada UNE-EN 60825-1, y procurar por todos los medios a su alcance que el establecimiento donde trabaja cuente con lo marcado en dichas directrices. Se requiere además que esta autoridad interna pueda responder a todas las dudas que tengan, tanto los clientes del establecimiento, como toda persona que trabaje con él.
Sistema de vigilancia
Sería valioso que el centro clínico en donde se está practicando una depilación láser cuente con un sistema remoto de control de acceso. Gracias a este medio podría ser factible que, en cuanto una persona no autorizada entrara a la sala en donde se está desarrollando un tratamiento depilatorio, el láser que está siendo utilizado se detenga automáticamente. Posteriormente el láser debe ser reactivado de forma manual, para evitar el peligro de implantar parámetros que no corresponden a los del paciente.
La depilación con láser debería de manejar una especie de discreción de por sí, para que extraños no interfieran en el tratamiento. Aún tratándose de familiares o conocidos, es preferible que no estén presentes en el desarrollo de la sesión de láser. Gran parte del éxito que puede tener este tratamiento médico está condicionado a que se respeten estrictamente las normas en seguridad e higiene marcados por la ley. El cuidado y el rigor que debe manejarse en un tratamiento de depilación por láser son parecidos a los que se tienen que manejar en todo momento para proteger el propio cuerpo, para mantenerlo bello y en forma.
Los niveles de exposición de un láser en la depilación

Todos los métodos de depilación entrañan un cierto resigo. Así también, el nivel del riesgo que se alcance estará en función de las medidas que se tomen para prevenirlo. Por ejemplo, la utilización excesiva de cremas anestesicas para mitigar las molestias de la depilación láser puede llegar a ser peligrosa, pero más cuando se le utiliza irresponsablemente para otro tipo de fines.
En la depilación láser, hay grados de exposición a las radiaciones que determinan el riesgo ocasionado por el tratamiento, tanto de quien lo recibe como de quien lo practica. De tal modo que es preciso conocer detalles importantes del procedimiento de depilación láser como los que a continuación comentaremos.
Cálculos de seguridad
Se deben tener en cuenta diversos parámetros al utilizar un dispositivo láser para depilación. En especial los enfocados directamente a la evaluación de posibles riesgos. De entrada, está la Exposición Máxima Permitida (EMP). Se trata del máximo grado de fuerza que un láser debe alcanzar, considerando que se pondrá en contacto con un cuerpo humano. Si no se tiene en cuenta esta medida, se pueden ocasionar graves daños a la vista o la piel de una persona.
Otro importante cálculo es la Distancia Nominal de Riesgo Ocular (DNRO, o por sus siglas en inglés NOHD). Esta medición se refiere a la distancia más conveniente entre la fuente generadora del láser y la vista de una persona. Este límite no debe ser franqueado so riesgo de producir daños irreversibles en los ojos. En una sesión de tratamiento depilatorio vía láser, es importante que todos los involucrados desempeñen su labor, por supuesto el paciente incluido, considerando este tipo de mediciones científicas para preservar su integridad física.
Niveles de exposición
Los niveles de exposición al láser más importantes que se pueden presentar son los siguientes: en la exposición directa, una parte de la piel entra en contacto con una irradiación total. Otro caso es el de la reflexión especular, que se genera por las superficies con efecto de espejo.
La reflexión difusa, por su parte, es cuando el rayo láser se dispersa en múltiples direcciones por obra de las imperfecciones de la superficie. A pesar de que tanto la reflexión especular como la reflexión difusa no tienen el nivel de riesgo que la exposición directa, no obstante pueden llegar a ser peligrosas si no se toman las medidas de seguridad necesarias.
¿Cómo saber mi tipo de piel? Clasificación Fitzpatrick
Como ya sabréis, la depilación láser es un tratamiento destruye el folículo piloso a través de una potente luz láser. Pero no es tan sencillo como parece, puesto que el color de la piel y del vello juega un papel fundamental en la seguridad.
A continuación os enseñamos una guía para saber el fototipo de piel que tenemos, en función de ello podremos saber qué tipo de depilación láser es más adecuada para nosotros.
• TIPO I: Piel blanca que se quema con facilidad y nunca se broncea.
• TIPO II: Piel blanca que se quema con facilidad y rara vez se broncea.
• TIPO III: Piel ligeramente morena que se quema moderadamente y se broncea gradualmente.
• TIPO IV: Piel morena que se quema mínimamente y se broncea bien.
• TIPO V: Piel muy morena que difícilmente se quema y se broncea intensamente.
• TIPO VI: Piel negra que nunca se quema.

