Depilación láser, ¿cuál de ellas?
Puesto que cada vez son más los que se deciden por la depilación láser, no está de más conocer algo más acerca de esta opción para eliminar el vello. Uno de los aspectos que es recomendable conocer antes de entrar en la cabina son los tipos de láser que existen puesto que hay varios con longitudes de onda diferentes en función de la sustancia que atraviesa la luz del aparato.
En primer lugar está el láser Alejandrita. Es un láser infrarrojo cuya longitud de onda es de 755 nm. Permite actuar en pelos oscuros con piel clara o media hasta un fototipo III o IV sin broncear y el sistema de refrigeración propio que posee alivia las molestias. Su capacidad de penetración es buena pero la melanina absorbe gran parte de la energía. Este tipo de láser es el más rápido para grandes extensiones corporales como es el caso de la espalda de los hombres; las mujeres por su parte lo emplean para ingles, piernas y axilas.
En segundo lugar está el láser diodo. Hay diodos de longitudes de onda entre 810 y 980 nm pero para la depilación láser se suelen utilizar los de 810nm que son de infrarrojo. Este tipo de láser es rápido y efectivo y está indicado para muchas aplicaciones puesto que la melanina lo absorbe bien. Sin embargo, su coeficiente de absorción es algo bajo por lo que es necesario utilizarlo con más fluencia. Es recomendable sobre todo para pieles bronceadas, con fototipos V o VI, y una pieza del mismo se aplica sobre la piel produciendo un enfriamiento que evita dolor y posibles quemaduras.
Por último, para tratar folículos profundos está el láser Neodimio-Yag, con una longitud de onda de 1065nm. Como su capacidad de absorción es media puede tratar pieles de hasta el fototipo IV aunque también precisa de una mayor fluencia puesto que la melanina absorbe menos a 1065nm que a 755nm.
El primer paso antes de decidirse por la depilación láser es informarse; así, en función de las características de la piel, se tendrá la garantía de elegir la opción más adecuada y efectiva.

